• Constanza Pedrosa

¿Qué me trajo el emigrar?

Hoy también quiero contarte que trajo a mi vida de "bueno", productivo o de cambio el haber emigrado. Porque si voy a comunicar, quiero poder hacerlo en su totalidad. Sin falsas expectativas, ni ilusiones. Desde mi experiencia y la de tantas personas que acompaño, pudiendo mostrar experiencias con todo lo lindo que conlleva y con sus aprendizajes. ¿Qué me trajo vivir en el exterior? 🔸 No juzgar: muchas veces tomamos como cierto cosas que oímos o leemos, y frente a esos enunciados vamos por la vida juzgando y midiendo a las personas, a los países, a las religiones, etc. Viajar, conocer otras culturas, otras historias, otras formas de vida hace que uno entienda la importancia de la información, esa que uno mismo puede formar gracias a sus experiencias. Y es gracias a esto que uno entiende que lo que es válido para mi, para otro puede no serlo... como así también eso que uno considera inadmisible para otro forma parte de su cultura... entonces ¿Bajo que criterio o bajo que mirada uno puede sentarse a señalar? 🔸 Ser más agradecida: muchas veces en la vorágine del día a día no somos conscientes de mirar nuestros privilegios y de todo lo que tenemos. Ponemos el énfasis en lo que "nos falta", "no logramos", "no alcanzamos" y dejamos pasar, casi como rutinario, todo eso que nos rodea y que nos permite estar donde estamos. Haber tocado fondo en este año y medio me hizo ser consciente de que muchas veces naturalicé y dí como "normal" o "rutinario" el tener trabajo, el poder haber estudiado y hoy poder dedicarme a lo que me guste, el tener la posibilidad de viajar, entre tantas otras cosas.


🔸 Crecimiento personal: uufff y acá es donde siento un gran cambio. Definitivamente ya no soy la Coty que dejo Argentina hace un año y medio atrás, y aunque en algún momento terminara volviendo a Argentina, se que este crecimiento y estos cambios ya son parte de mi y me seguiran acompañando, hasta que vayan mutando por nuevos o mejores aprendizajes. Hoy me siento más madura, hoy siento más amor hacia mi y hacia quienes me rodean. Hoy puedo reconocer mis virtudes esenciales innatas, y dedico el tiempo a fortalecerlas con entrenamiento, afianzarlas con conocimiento, alinearlas con prudencia y enmarcarlas en un proyecto futuro para que se consoliden con el paso del tiempo y que no queden solo en meras palabras. 🔸 Menos estructura: Quienes me conocen hace un buen tiempo saben que una parte de mi es (o era) muy estructurada. Necesitaba tener todo, TODO, perfectamente regulado, programado y controlado... el viajar hizo que me enfrentara a la hoja en blanco. Y es que cuando estamos viajando, las hojas en blanco comienzan con grandes o pequeñas decisiones, con continuidades o rupturas, con visas y rutas... esa intensidad en la que uno siente que tiene que empezar de cero, de incertidumbre total. Si, no te voy a mentir... muchas veces esa hoja en blanco me ha hecho asustar muchísimo. Lo que asusta es ese sentir que no hay marcas o señas que nos guíen en un camino nuevo... pero sin embargo si nos detenemos podemos observar que de una manera más o menos lineal, algún camino está hecho.


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